domingo, 16 de marzo de 2008

voces

dejaré en una silla el pañuelo
que defendió mi cabello del viento
llevaré mis pies hasta la arena
(extrañaré un café)
probaré cantar
pero no habrá voz
porque para pensarte
acostumbré el silencio
y estoy tan muda de gritar tu nombre
que en vano pruebo recordar
los nombres de las cosas del mundo

el mar dirá las cosas
pero yo oiré tu música

el mar
hablará de otros hombres
de otras mujeres
de hombros que duelen bajo maderos
de manos callosas en un puerto
de bocas infectadas de delaciones
de vientres cóncavos y convexos
de pies torturados o sin rumbo

qué mezquina me volvería amarte
qué vacía pasearía mi vida en esta playa
si no te dedicara -como lo hago-
las lágrimas que lloro por el mundo.

otra yo

otra vez te encuentro
alzando los ojos
la cabeza el ruego
por favor por favor
(¿ y quién te atenderá
allí, en sus dominios,
los herrumbrados techos?)
que venga que llame
que aparezca que piense
que recuerde
que añore
que reconozca
que me conozca
largamente
sumamos las cifras para llegar a su letra
¡me quiere!
sumamos las letras para llegar a una cifra
¡nos amaremos!
vimos su nombre, sus números, sus signos
en los sones, las cartas, los rostros
y en los niños
y en otros hombres.
pero ahora mirás hacia arriba
y en esas formas de nubes y humos ocre
estoy yo mirándote
la cara tonta anhelante
¿qué esperás de mí?
no voy a hacerte feliz
a menos que me ames
a mí sobre todas las cosas
y a mí como a ti misma


(4/10/07)
V.R.

fénix

urge una última dignidad:
asumir sostener
contra cualquier pretensión humanitaria
que, en verdad,
no hay más dolor en el mundo
que el que causa el desdén,
el propio

vean el hambre más feroz:
la espera de esa migaja, su respuesta
la tortura más inmoral:
su amor en otros asuntos

si ya no hubiera muerto
más de cinco o cien veces
de estas y peores cosas
rogaría a gritos
por el áspid, la cicuta…

pero no: soy
la mujer fénix
nutriré mis raíces con raíces más amargas
dormiré mi siesta con Morfeo
o su hermano o su amigo
lloraré lo increíble lo indecible lo imposible
vestiré y sonreiré de luto
todo el tiempo que quiera
porque soy la dueña del tiempo de dolor

y saldré a escena otra vez
otras veces
me pondré el traje de seda
rojo de seda
para llamar al ronco animal
al bruto al necio
lo tentaré lo llamaré a dolerme
(lo haré con el mismo u otro nombre)
porque soy la dueña del coraje de dolor

pero no es el dolor
soy yo
la que escribe poesías.

(14/11/07)
V.R.
es el desasosiego
que viene por mí
punza profundo y agudo
oprime
discrepa con mi esperanza
y triunfa en todas las lides
pues yo cuento de su lado

al llegar
no encuentra caricia ni halago
que le haga frente
y se ríe con sarcasmo
del dulce mago que pregunta
qué hace esta bella niña sola

no tiene piedad
no sabe del miedo que provoca la culpa
de herir mortalmente un orgullo

dónde están
en el desespero de la derrota en ciernes
los dones que sé de mí
las bellezas que me conozco
mi voz dulce mi amor blando
mis dos o tres certezas…
se diluyen tibiamente
muertos de miedo o vergüenza

la tonta reina
trama en encierros venganzas
retruques desahogos
pero no podrá nunca
nadie otorga la palabra al vencido
porque ya no cuenta
ni para sí mismo
en especial, para sí mismo

(14/11/07)

V.R.
soy una chica grande
y puedo vivir o sobrevivir
con ciertas cosas
a saber

no soy una princesa

además

soy la hija predilecta de mi padre
mi madre jamás sabrá quién soy
mi hermana me ama menos que a la radioactividad
mi hermano es el hombre más bello

y además

tengo los pies de una bárbara
no sé disimular la estupidez masculina
soy más curiosa que inteligente
soy bastante inteligente

y además

he carbonizado media docena de cenas
suelto mi pelo arteramente cuando lo necesito
la paciencia es para mí una religión inútil
mentí cuando dije que había leído la montaña mágica

y además

no he resuelto un primario complejo
dialogo con los pájaros
con ema con josé alfredo
le digo piropos a un perro viejo (para levantarle el ego)

y por si todo esto fuera poco

amo literal y literariamente
al primer sapo que se me cruce
veo tu nombre en todos lados
y quiero ser buena moza

(4/10/7)
Si te contaran
lo que esconden mis ojos
lo que saben mis manos
lo que pueden mis piernas
lo que alivian mis hombros

cómo cimbran mis huesos
cómo tiembla mi boca
cómo callo los astros
cómo escruto lo inmóvil

cuánto duelen mis brisas
o cuánto mis tormentas
cuánto acudo a lo niño
cuánto entiendo las flores

de seguro
tendrías otro gesto en el rostro
nunca más dormirías
tan tranquilo ni quieto
nunca más gozarías
templanza ni belleza
nunca más dejarías
que caigan mis palabras
como mano vacía
de quien pide monedas

V.R.
…detrás el inconsciente...
…vos, vero, sos agua y tierra…
…el jueves las diecisiete…
…el mismo anillo el mismo dedo…
…las cartas la reina it’s tea time…
…una literata escondida entre pañuelos…
…tu nombre…
…qué te tiene tan triste…
…ser, estar, parecer…

aquella pregunta
es la única que aún cuenta
qué vero
me define
me detiene
(no lo sabe
y yo tampoco)
para esa soledad
no tengo respuesta
(4/10/7)

V.R.

carcelera

te descubro una vez más
usando mi nombre
decís en mi voz y en mi nombre
las palabras los vestidos
de seda

nadie te pregunta
la mordaz respuesta
ensayás repetís ensayás
nadie escucha el retruque
altisonante
la fanfarria retórica
tu virtud edulcorada

esta tarde
harta de oquedades
quisiera saber los ojos
las manos el miedo
de la verónica
llorosa
-no la llorante-
de la magdalena
que en el fondo
tiene sed de esa lluvia de piedras

y quisiera no desear saber todo
decir todo parir todo
quisiera felizmente ignorar
el libre argumento
o el capricho
de la lágrima, la piedra
y que fueran libres de caer
de mí...
a mí...

¿la mujer que me invento se parece a mí
o bien
la mujer me inventa
porque no sabe cómo
parecérseme
porque no me conoce?

quisiera verme las verdaderas manos
el dolor la fibra el sueño
quisiera saber cómo amaría
si de verdad estuviera enamorada
quisiera dejar la literatura
para otra vida
y vivir
sin la mujer que me estudia
que me hace
que me escribe.
Libre
del estúpido disfraz tras el cual
un día me oculté tan bien
que ahora no me encuentro.
(26/08/07)
Me enredo en lo vano
como si tuviera tiempo
como si no importaran
la espera estéril
la puntada sin hilo
el desdén y los golpes

Me enredo en lo vano
porque sé
que cada instante mío
-loco, puro, suicida,
inconstante, terco, sangrante,
anhelante, insepulto-
por hueco que sea
vibra más que la vida
de quien se asoma
y por miedo o cordura
o por capricho
deja pasar esta boca
y se queda tranquilo
como si salvara el alma

vale la pena el rito
si puedo ver
divertida
cómo corren sus pies
sus tontos pies de espanto.

La vida enseña
que es mejor morir cantando.

el preferido

cómo insistías en hablar para adentro
qué qué qué...
respondían el grito y la impaciencia
y era tu culpa
porque insistías en hablar para adentro
qué tipo

se hacía tan tarde
y se llenaba de tu nube la oscuridad
el box un negro otro negro
qué sé yo
yo me quedaba para estar con vos
y después no me acordaba
si me asustaban más los golpes negros
o tus apneas
qué tipo
...ni quién había ganado

me cuidaste de ellos
pero ellos ganaron
tus amigos
el café, el vino,
el pucho, el mate,
el canto, el General

no quisiera nunca dolerte
pero querría
que me miraras vos
los ojos, el último miedo,
los últimos colores,
que callaras tan significativamente
como casi siempre
(qué tipo)
cuando me toque morir

sería justo
si me entregaste a la vida
que me entregues a la muerte
yo, como Eva, me entregaría cantando
(18/08/07)

el juego

en mis pesadillas
ni estoy desnuda
ni me persiguen
en esa cueva iluminada por antorchas
infatigables seres fosforescentes
ni me caigo súbitamente
del borde del muelle

en mis pesadillas
el hombre, el hombre, el hombre
juega el juego que yo digo
y yo no juego más
porque me aburro

por suerte
despierto.
otro juego
un hombre
elige
lloro
pero no me aburro
(13/08/07)

MASAI

Como esas mujeres espiga
de barro y cuentas
collares y dientes
huesos y vestidos encendidos
yo daría uno, mil saltos al cielo
para encantarte
en esa tierra negra y feroz
saltaría
saltaría
saltaría
hasta que me miraras
y con el cráneo al sol
exhibiría mi amor y mis virtudes
saltaría
saltaría
a la vista de todos
siguiendo el ritmo
de un raro tambor interno
sin fatiga saltaría
hasta que al fin
en un instante
olvidara
porqué
salto
salto
salto
salto
y me amara a mí misma
(24/9/7)

no será

tira –inocente- del hilo
desteje, desrama, deshoja
el árbol, el libro, el hijo
(2006)

la soberbia

te hice de barro con mis propias manos
y te soplé un alma de mi propio aliento

pero nunca amaste
porque no soy una diosa
(12/8/07)
el mar hipnótico
me miente me envuelve
me lee las cartas que no vas a escribirme
me muestra los rostros y los pies
de los hijos que no voy a darte
me dice con tu voz mi nombre pequeño
te moja los dedos con penas mías
canta la risa que te causa mi actuación
tu crispación de hartazgo de mí
tu derrota de necesidad de mí
tu victoria de dueño de mí

que me llamaste una vez o mil y por fin
que te esperé y no en vano
que tus amigos brindan por mí, me celebran
que nos descansa nuestra música y no la noche
que la noche nos cansa, y el día, y los años
que nuestro país nos emociona hasta el alma
que juntamos niños como flores de las calles
y también perros y sillas y ramas y piedritas

me engaña y me río
porque él lo sabe todo
(25/7/07)